No entendía que pasaba solo sabia que era causa de otro colapso, jamás pensé que todo esto llegaría tan lejos, las razones no las se, recuerdo que no podía controlar mis manos, había mucha sangre que resbalaba por mi boca, creí que moriría, recuerdo que pensé que correría a la cocina y todo seria como en mis sueños, abrían miles de gritos a mis espaldas, yo no entendía nada.
Corrí hacia el baño, mientras mi cuerpo temblaba, no sabia si era a causa de mi descontrol o de la hipotermia que se expandía como cáncer por mi cuerpo, al llegar al baño recuerdo que cerré la puerta como una demente con las manos llenas de sangre, me pare en frente del espejo que tanto me gustaba, era antiguo, cuando era pequeña lo miraba siempre esperado ver algo mas de lo que se pintaba fuera en mi mundo, era el portal secreto por el que transcurrieron miles de verdaderos amigos que mi madre llamo imaginarios, quien pensaría que mis últimos plegarias caerían en el, vi todo lo que había escondido durante tanto tiempo, vi mi vida pasar como un cortometraje mostrado por mis perfectos seres inanimados, las lagrimas cayeron como el diluvio que existía a mis espaldas, ahora tenia todo el rostro lleno de sangre, mi pelo estaba mojado y el lava manos estaba cubierto de un liquido rojo que de un momento a otro me hizo reír a carcajadas, tenia miedo, no sabia que me pasaba, no sabia porque reía mientras lloraba, me daba miedo el reflejo que se difuminaba lento en el espejo, yo en el fondo sabia que no estaba bien, no era correcto, no era sano reír mientras te desgarrabas hasta la ultima gota de sangre, pero ya había perdido la razón por completo, en cosa de segundos el escenario se cubrió de rojo, yo comenzaba a sentirme débil, las voces que golpeaban con violencia la puerta empezaban a desaparecer lentamente en una extraña nueva distancia, las piernas me flaqueaban, de un momento a otro caí al suelo, me golpeé la cabeza contra la tina pero no perdí el conocimiento en ese momento como una idea fugaz entendí por fin que estaba pasando, yo me estaba muriendo, dios mió yo me estaba muriendo, no tenia fuerzas para levantarme y abrir la puerta, aun menos para gritar por ayuda, pensé miles de cosas en un tiempo record, pero ya no había nada que hacer, en cosa de segundos yo dejaría de ser.
No recuerdo como llegue a estar así, supongo que a todos los suicidas nos ocurre lo mismo, no recordamos las razones por las cuales abandonamos el mundo de los mortales, solo vagamos por siempre como almas solitarias y libres por fin.


oooooooooooooooooooooooooooooo ahora más que nunca este cuento me ha identificado,sé que mi amigo que ahora duerme y es libre al fin, sintió todos estos pásos, hasta el final, increible, me encantoooooooooooooooooo, es tán fuerte, crudo, me impresiono cada vez más,es realista y ala vez surrealista inmensamente genial, todo un proceso, wowwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
ResponderEliminarquede sin palabras, ahora si que pen´se en mi amigo lo que sintio y vivió.
te felicito sighue así exponiendo textos que casi nadie queire leer por miedo porque no ven más allá de su nariz.
nos leeemos y hablamos ^^ muacks