
Esta es mi vida, a un costado existe lo que me separa del mundo, delineado de machas negras intentando tapar el reemplazo en nacimiento, a mi derecha existían sueños que volaban sobre nubes que simulaban muy bien ser pomposamente blancas, existía el orden y la perfección única y militarista de miles de vidas, todas esas demencias contenidas al cerrar los ojos era la única salida, ahora mi derecha despierta gris, empapada en gritos y lagrima, ensuciada a tabaco y alcohol derramados predeterminadamente sin reparar en que estuve aquí durante todo este tiempo mirando desde mi cama.
Mientras mis pies contorsionaban a causa del frío, estaban miles de cartas escondidas bajo la alfombra, existían pensamientos sepultados en la máxima soledad y oscuridad de mis largos cabellos trenzados y enredados como las ramas de un árbol, mis huesos se volvieron adictos al oxido del ambiente y mis manos disfrutaban masoquistamente el frió en la soledad de la ausencia inexistente de mi, mis ojos estaban diluidos y atados al infierno de cuatro vértices, yo deliro a cada instante sin poder moverme, alejada del centro me quemo hasta odiarme por completa, aun queda oxigeno mientras hago malabares con las palabras, pero llega la noche y todo resuena como a ojos cerrados, miles de amenazas y errores se colapsan en el tejado, mientras yo intento otra noche salir corriendo de estas cuatro paredes…

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