
Creo que los sonidos se desgastan,
la atmósfera se quiebra con mis plegarias y con mis gritos de enferma cotidianos,
el odio dentro de mi crece y se expande por todo mi cuerpo,
abra un nuevo lugar donde descargar toda mi ira,
todo el dolor florece como primavera en días de diciembre,
mi animo no alza imágenes para encontrarme,
las luces solo reflejan el sonar patético y repetitivo de descontrol,
los brazos me pesan, no puedo sostener el pasado del mismo presente,
las cosas crecen por acción de la naturaleza,
la retórica de mi alma quedo ayer en el olvido,
se fundió con todos los recuerdos y se guardo entre pétalos de rosas marchitas,
huyo libre bajo tierra condenada en 4 paredes,
realmente el cielo luce gris desde abajo,
los miedos crecen proporcional a las responsabilidades,
la angustia sigue ahí,
el violín me brinda un poco de éxtasis al hablar,
un poco mas de melancolía para sentir que aun vivo.
Presiento que algo puede ocurrir,
años esperando algún vació que llegue a distraerme,
años esperando por la ventana golondrinas color rosa,
años esperando el infierno de frente que se teje a mis espalda,
años viendo como se contaminas los lugares sublimes,
años haciendo malabares con la constancia,
años perdiéndome dentro de mi, encontrándome falsamente,
años en luto por el desahucio de mi vida,
mas años perdidos otras vez, mas sueños que naufragan en el olvido.

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Las ideas sangran sobre el papel