Recuerdo que mi hermana lloraba descontroladamente, ella no quería que me fuera, recuerdo también que se apego a la puerta de mi departamento con sus dos manitas pequeñas y al salir a la calle con mis padres para volver a su hogar ella gritaba mientras miles de gotas caían de sus ojos de cristal, ella era inteligente, ella sabia que de este viaje no volvería como yo misma, sabia que yo salía de todo para buscar dentro de mi algo que no conocía, algo que me movía y me quitaba el sueño durante años, ella sabia muchas cosas, pero era muy pequeña, los niños cambian sus esquemas rápido, ella lo hizo y olvido, formateando su cabeza con canciones de niñas y muñecas de porcelana, agradezco a la vida por ello.
Me fui de mi casa hace 2 años atrás, las razones son muchas, creo que una de ellas fue escapar de lo creía que conformaba mi mundo buscando otro, quizás en ese entonces era lo bastante ingenua para pensar que salir de mi casa cambiaria mi “vida”, grave error, no lo hizo, salí de la incomodidad donde viví 18 años a un nuevo mundo donde hay mas ataques continuos y mas soledad física, es un cambio gigante para alguien que no es nadie y que solo tiene 18 años, de vez en cuando vuelvo a visitar a los que llame familia en algún momento, en esa casa me desarrolle, me forme y deforme todo lo que soy hoy, en ocasiones especiales siento la necesidad de volver allí por unos minutos, a drogarme con el recuerdo físico de esa casa, de esas personas e incluso de sus mismas palabras desmotivantes así mi que a pesar de todo son como una fotografía en mi cabeza, siento la necesidad de vez en cuando de ir y subir la montaña en el frió invierno como lo hacia cuando era niña, llevar el libro donde le escribía a las nubes poemas tristes, donde le rogaba a dios o al diablo que por favor me llevaran de allí, donde buscaba el real sentido de lo que era o fui, creo que desde ese lugar mis mayores problemas existenciales comenzaron a florecer. La ultima vez que fui a verlos mi hermana no se levanto del ordenador en las 2 horas en las que estuve de visita, tengo que confesar que fue un visita bastante incomoda, pero esto era lo que yo necesitaba, me sentí una extraña, ajena a al ambiente, donde cada objeto me molestaba, yo no encajaba en esa absoluta paz y pureza formada después de mi partida, esta fue la señal que esperaba durante tanto tiempo, este era el momento de partir, ellos ya no me necesitaban, aunque confieso que el hecho de recordar mi despedida y sus suplicas por que me quedara hace 2 años hacen renacer un nuevo sentimiento de tristeza que toma fuerza cuando se junta con el abandono, ella me olvido, al igual que la mayoría de mis amigos y familia, yo solamente fui la perfecta actriz de la que ellos hablaron largas horas y mi depresión como la de otros solo fue un nuevo motivo de burlas y entretención, ellos no estuvieron para seguirme, ni menos para ayudarme o apoyarme, realmente me culpo por alejar el mundo de mi, pero yo lo quería así, no me arrepiento, es mas cómodo esto que una falsa compañía, yo no quería la ayuda de nadie, yo solo intente buscarme a mi misma por un corto tiempo que termino siendo eterno.
La vida es así querida amiga mía, todo viene y va, yo no entiendo porque me quede pegada en esa noche hace tantos años atrás, en realidad hay muchas cosas aun que no entiendo…
La vida me a trato irónicamente siempre, en cierta medida la entiendo, necesita entretenerse con algo o alguien, creo que soy el blanco perfecto para todos los ataques, pero a estas alturas me e vuelto lo suficientemente indiferente para defenderme, algunos nacen para ser felices, otros solo nacen, nacen como si fueran lanzados al mundo sin defensas, ni talentos, aun menos con un futuro, solo viven por vivir, lamentablemente es como si estorbaran, ellos no están en los planes de un futuro provenir social, yo soy ese de tipo de personas, que a vivido (si es que podemos llamar vivir) por vivir, no hay mucho que contar, cada día a sido igual al anterior, a veces gente que ya conozco intenta conocerme dirigiéndome una mirada de piedad o lastima, a mi no me interesa conocer a nadie, solo estoy a la espera de que el cronometro marque los últimos minutos para partir, para encontrarme con mi otro yo, mi yo atado entre los limites de la vida y la muerte, solo espero llegar al punto exacto donde los seres andrógenos por fin están completos, donde el dolor es netamente físico y satisfactorio, donde la felicidad y la tristeza se suman llevándonos a la nada y por fin dejándonos dormir sin volver a tener sueños o pesadillas, siempre e afirmado que soy una tipa extraña, de gustos extraños, de anhelos estaños y inconcientemente matarme es el mayor lujo y mayor deseo que existe dentro de mi. Morir es el sacrificio que ha marcado desde siempre mi vida y mi muerte.


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