Dejo el blog

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Adiós...

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lunes, 19 de julio de 2010

adiós


Las necesidades se han fomentado por las palabras que hemos perdido, por las sonrisas ausentes, por los petitorios jamás leídos y aun menos cumplidos, hemos mencionado la falta y el dolor del vació material, nos hemos olvidado de donde estamos al momento de contestar, nos hemos olvidado de todos en acciones egoístas, quizás yo pudiera entenderlo si cerrara los ojos y dejara pasar las horas como arena entre mis dedos sin llegar a sentir tan letárgica angustia del abandono, hay miles de historias cortadas nihilistamente por nuestros ojos, las utopías formaban parte las largas esperas que siempre terminaban en decepciones, hay muchas voces afuera pero no existe la que nosotros queremos escuchar, las conversaciones saben vacías cuando no nos encontramos dentro de ellas, estamos ausentes permanentemente, desganados como el rebaño de ovejas que se han perdido en sus rutinarios estados anímicos, yo ya no se realmente donde me encuentro, quizás a la espera de una larga conversación triste o de una matutina sonrisa sarcástica que reconforte y tranquilice, quizás sea un intermedio entre el cielo y el infierno, quizás ya me desvanecí en la brisa de verlos quebrarse a falta de fuerzas, estábamos todos enfermo pero nadie realmente quería morir, nadie realmente quería desconectarse del respirador mecánico, éramos propios y fuertes por el solo hecho de cortar la existencia prolongando suicidios colectivos, el antisocialismo no fue la mejor defensa cuando nos encontrábamos solos ante la noche, las cartas no eran argumentar por emociones si no intentar vivirlas luchando a falta de tiempo, no existían posibilidades que no desgarraran el alma cuando la verdad nos torturaba sin necesidad de pronunciarla, los sentimentalismos se guardan en cajas encabezadas por un adiós, donde las despedidas estaban escritas en la acumulación de papeles con letras borrosas, donde se atesoraban las lagrimas que quemaban la piel que solo tenían el propósito de evaporarse y llegar hasta el cielo, arrastrarse por el infinito hasta tocar la luna y desbocar agónicamente por fin en el mar como lluvia acida.

Creo que todos ya han dormido bajo el arrullo de la noche, los niños solo querían precipitarse para siempre, y tu cantaste un adiós como canción de cuna, enfatizando en despedidas mientras nuestros parpados se cerraban para siempre, musitando entrecotado dejar de ser en un adiós...

2 comentarios:

  1. El mundo onírico se nos presenta como la única forma de existir hermosamente, nos llamamos seres y no justificamos nuestra existencia en la lejanías utópicas, si no en nuestros cuerpos como contenedores de reflexiones que trasciendan lo que nuestros ojos perciben. La realidad finalmente muere para nosotros, es innecesaria, pues la sola idea de manifestar las creaturas interiores nos posibilita prescindir de un lugar físico o una búsqueda de futuro, la incertidumbre es el objetivo y el conocimiento nuestro fundamento y manifiesto.


    Mil Saludos

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  2. Que triste escrito, muy existencial también, demuestra tal cuál la mente de un "suicida" y lo pongo entre comillas porque la verdad no es que un suicida piense así o tal vez sí pero no quiero catalogarlos,nosotros también lo pensamos al menos nosotras lo senntimos además y nos quejamos de este mundo aberrante,
    que texto mas decante de verdad me dan ganas de matarme cuando lo leooo.
    exelente profundoo, gris, melancolico sin salida....


    te felicito!!! eres muy especial y talentosa

    ^^ muacks

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Las ideas sangran sobre el papel