Dejo el blog

Dejo el blog
Adiós...

Herman Hesse (El Lobo Estepario)

" Teatro mágico "
Entrada no para cualquiera
(Solo para locos)

lunes, 12 de julio de 2010

Árbol

Podríamos en venenarnos desde este mismo pantano,
podría tomar la piedra y lánzala basta crear olas tan grandes que cubrieran toda la tierra,
podríamos sentirnos abandonas por toda civilización alguna, pero no nos importaría, pues solo seria la repetición de un estado interno,
es frió, mirar y ver pasar una tras otra noche y problemas que como lluvia caen contra nuestras hojas marchitas, y estas caen ingenuas en gravitatorio balanceo,

desde lo alto miro con tristeza como todo lo que formo parte de mi se olvida en el fondo de la tierra,
nos estamos quedado pegados entre el comienzo y el final,
olvidamos que dejamos en pausa la vida para jugar un rato con nosotros mismos,
nos hemos hecho tanto daño, el juego se volvió guerra en el que el escenario culmine de nunca acabar es el lodo de este pantano,
podríamos dejar de simular un falso interés por las estaciones del año, dejar de pensarnos en un futuro y en las derivados del palpitar de todas las zonas devastadas,
la lluvia corre algunas veces, la ciento caer por mis abrazos, ella me abraza y me acompañada en las noches interminablemente frías de invierno, es mágico sentir ese cosquilleo lento cuando se deslizan y danzan de hoja en hoja hasta desembocar en el mismo suelo y desaparecer, dejando permanentes huellas que calan en lo mas hondo de las almas vacías de todas las hadas ,
el sol aparece y obliga a florecer, enseñándome la ironía de una embase hermoso que muchos de los que respiran adoran y veneran, del que resbalan las manzanas maduras y los sentimientos contenidos de una vida muda, forjada como la mecánica vida del fash de una cámara,

podríamos volver a soñar, motivarnos con los sonidos de la mañana, olvidar que es decir olvidarlos y continuar, olvidarnos por un momento de lo que somos y volver a ser,

podría volver a abrir las puertas que han sido enterradas y dejar de escribirlo mil y una vez entre las hojas de cuadernos que han sido torturadas por la violencia de la tinta que desborda en lagrimas negras que nadie comprende,

soy un árbol, mis raíces están tan atadas al dolor de los años, mi brazo están tan quemados por el viento inasible, la vida a torturado la propia que poseo, solo experimenta un tipo aceptación sorda, en que la lluvia motiva momentáneamente y las esperanzas solo son desmotivaciones que caen del triste sonido del violín.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las ideas sangran sobre el papel