Tengo dos grandes cicatrices en mi espalda, creo que son los vestigios de lo que fueron mis alas, no hay otra explicación, dicen que todos nacemos con ellas, pero no se si esto es del todo cierto.
Los niños despliegan el vuelo sin preocupaciones, la infancia es hermosa cuando se puede ser niño de verdad, la vida se pinta bonita, con sueños y risas, hasta que te das cuenta o te obligan a darte cuenta que estas son solo utopías infantiles, la vida estaba llena de burlas, de desepciones, de injusticias... También existían niños que dejaban los juguetes en los rincones para callar y acrecentar un tipo especial de odio hacia el mundo y el prójimo, algunos se encerraban en si mismo jugando con las tijeras, las horas transcurrían delineadas por las plumas que caían de nuestras alas, al fin de cuentas nadie nos obligo a caminar de esta forma, cargando con nuestras vida en un ataúd permanente.
El panorama esperaba con cristiales trizados, el sentimiento de siempre era sentirte vació y diferente, es difícil vivir sin tener sueños, es difícil vivir predestinándote a fracasar, es difícil vivir sin alas querido amigo volador...
Me he contenido en una mujer del desierto, vivo arrastrándome como las cucarachas, (creo que a estas alturas ya me he convertido en una de ellas), no se puede volar aquí, esta prohibido, en todo este tiempo solo me he dedicado ha construido un monumento a las flagelaciones y a dibujar miles de alucinaciones en el cielo mirando desde el infierno.
Como no admitirlo, a veces por las noches tengo pesadillas, en las que imagino tocar las nubes que tanto admiro, pero despierto y me veo enterrada hasta la cabeza esperando la muerte física, es devastador ver que no puedes hacer nada si ni siquiera por ti misma.
La vida y la felicidad están en lo alto, esta con ellos cuando yo estoy sola, esta lejos de mi, lejos de de aquella caja en la guardo los recuerdos de mis alas, lejos de ese montón de fotografías que se marchitan sutilmente, solo queda volver a retornar por la carretera, para sentir como el sol te quema y te consume a cada tramo, es un largo camino pero aun quedan fragmentos del reloj.


Me recuerda a un cuento hice el 2008 se llama "mariposa sin alas" y es muy semajante a éste escrito, sabes tienen la misma "moraleja" ya que, las alas son cortadas arrebatadas, por alguien? o por uno mismo?, cuando somos niños las alas nos elevan alto digerimos lo que es vivir con intensidad alimentandonos de nuestros futuros sueños, y qué pasó despues? porqué ahora ya grandes o "grandes" decaemos de tal forma, que de alas solo queda la huella de la cicatriz, me da pena sientyo tristeza, me identifico muchisimo por completo, ademas que ya habia creado uno parecido, te felicito amiga escritora! nuevamente y te elogiare siempre porque tu mentalidad y alma es invertida alos otros,
ResponderEliminarquisiera volver a la infancia, como la cancion de "narsilion" "el retorno ala ifancia" uno siempre sueña, pero ahora la maldita conciencia y nose...
ahora es todo concreto lo malo es mas fasil de creer,
Saludos :) magnifico escrito, me impresionas cada dia más ^^