
La parte inexistente del ser cae a la hora más dulce de la noche,
fúnebres tumultos de calles cubiertas en el gris suspiro de su última lágrima,
coexistían malogradas estrategias para llegar al cielo,
mientras se precipitan las carreras en salidas de las mejores horas,
los fracasos y las despedidas entran en la comida y se incrustan para siempre en el alma,
la compañía escapa de manera imperturbable intentado no molestar,
pero los puntos muertos de una conversación vacía dejan huellas impetuosas.
Los días se están marchitando como las hojas en el Cementerio,
mi propio cementerio espiritual y emocional,
hecho de libros y metáforas sarcásticas,
de motivación que ha palidecido en el letargo de los años,
construido o regalado por mi forma paradojal de ver la vida,
con desfavorables estados anímicos que juegan cronométricamente con la existencia,
donde mis anhelos ruedan en la vida de otros seres,
donde yo es solo la palabra vacía constituyente de la forma presente de un ser inexistente,
Camino y me alimento de palabras para matar el opio y olvidar,
quiero demasiado para admitir que me han decepcionado,
para dejar atrás y brindar otra vez indiferente,
esta vez no, esta vez no,
dejo el tiempo para perdonarme por ser una entupida,
por creer en falacias provenientes desde mí,
por destruir momentos únicos y especiales,
lamento tener la necesidad de adornar la vida con regalos sabor a ironía,
lamento obsesionarme perdidamente de todo esto,
por sentirme horriblemente sola, únicamente sola,
únicamente triste.

Como diria en negativo Voltaire "Todo es para peor, en el peor de los mundos posibles"

Los días se están marchitando como las hojas en el Cementerio,
ResponderEliminarmi propio cementerio espiritual y emocional,
hecho de libros y metáforas sarcásticas,
de motivación que ha palidecido en el letargo de los años,
construido o regalado por mi forma paradojal de ver la vida,
con desfavorables estados anímicos que juegan cronométricamente con la existencia,
donde mis anhelos ruedan en la vida de otros seres,
donde yo es solo la palabra vacía constituyente de la forma presente de un ser inexistente,
Camino y me alimento de palabras para matar el opio y olvidar,
quiero demasiado para admitir que me han decepcionado,
para dejar atrás y brindar otra vez indiferente,
esta vez no, esta vez no,
dejo el tiempo para perdonarme por ser una entupida,
por creer en falacias provenientes desde mí,
por destruir momentos únicos y especiales,
lamento tener la necesidad de adornar la vida con regalos sabor a ironía,
lamento obsesionarme perdidamente de todo esto,
por sentirme horriblemente sola, únicamente sola,
únicamente triste.
Estas dos estrofas me llegaron al alma de forma punsante, sabes que es pensar sin pensar es seguir pero no sigues, si uno caminara lejos de aqui sin rumbo fijo, sin destino nos sentiriamos libres, es tanta la infelicidad, la vida es una melodía una canción expresiva que vuelve a sonar y vuelve a silenciar en pausas momentos en los cuales el sabor es agrio en la boca, y la vida no tienen ningun sentido..
este escrito es desgarrador, doloroso, decadente impactante, ufffffffff como me llegan tus escritos Karina.
Me identifico tanto,
saludos hablamos pronto ojala hace dias que nose de ti,
te felicito una vez más