
Escalofríos, afuera el mundo se estremece en brazos del viento,
en el vientre de la naturaleza se ha muerto el sentido incompleto,
respira que el oxigeno se acaba,
otra marca más en las paredes,
despertar con el mismo sabor en la garganta,
con las mismas ideas incoherente y suicidas,
con la misma visión como si el techo dispara espadas sobre mí en cada segundo.
Escalofríos, fobias y paranoia en cristales rotos,
como duele decepcionarse,
más aun como suele decepcionarlos…
El cansancio se han vueltos arrugas sobra mis manos,
los intentos me han cortado del todo las esperanzas,
el piso se ha manchado de rojo otra vez,
si, una y otra vez, la sangre se escurre por las pares,
y como todas las noches las ideas salen a quejarse desfilando por mi ventana.
Los papales solo son cuentas en donde contradecirse,
en donde lamentar para llorar con el tiempo,
en donde se enfatizaba el dolor mental por sobre todos placeres de una sumisa,
porque todas las ideas eran tan solo restos de ángeles caídos provenientes desde el mismo infierno,
Ella había escrito demasiado en tan corto tiempo,
lo suficiente como para desgastar la vida y despedirse,
lo suficiente como parar cerrar la puerta y desaparecer para siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Las ideas sangran sobre el papel