

Hoy la soledad huele a frutillas,
Las ventanas abiertas como esperando un milagro, me siento y me decepciono otra vez,
No hay nada que capte mi atención,
Todo luce tan llano y denigrante como siempre,
Cada sonido del reloj me tortura un poco más,
Otro domingo, otro día, otra minina parte de otro año perdido.
Continúo sonriendo y evadiendo preguntas dentro de mí,
La ansiedad me esta consumiendo las ideas,
Me siento triste y la vez un poco estúpida imaginando en acción,
Puedo perder el control en cualquier momento,
Es cosa de un parpadeo,
En el sonar de una campana o una nueva canción en el reproductor.
Camino hablando de destrucción mientras el mar se burla de mi angustia,
Vomita todas tus ideas,
Es solo un impulso para acabar todo,
Es solo un final para un consuelo,
Algo que nadie entendería.
Ansiedad y destrucción
Comete todas tus palabras,
Nadie jamás lo entendería,
Ellos jamás lo entendían,
Todo esta bajo tus pies,
Atacándote de cabezas.
Problemas mentales a falta de apetito,
Necesito sentir mi cabeza contra la pared,
Necesito recordar toda la mierda que me inculcaron en la cabeza,
Necesito enfermarme hasta las venas con todos los números,
Es que ya no me importa,
Es que nadie podría llegar a entenderlo.
Los vacíos solo pueden ser llenados con mas vacíos,
Con la horrible necesidad de necesitarlos,
Con el sentimiento de enfermedad hasta los huesos y destrucción,
Con ese exquisito olor a frutillas,
Y con los interminables cargos de conciencias.

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Las ideas sangran sobre el papel